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miércoles, 9 de abril de 2014

Imagino

En respuesta a la entrada imagina


Mi muy querido Universo,

¿Le importa que le llame así? Espero que no. Quiero que sepa que le tenemos mucho aprecio a usted en mi familia, pero más allá de eso, personalmente, me gustaría darle las gracias. 

Si si, aquí mismo, delante de todo este diverso público que tenemos hoy con nosotros. Aquellos a los que anteriormente usted clasificó de una forma burda y desapasionada en forma de porcentaje de "afortunados letrados".

Realmente no me cuesta dar las gracias, lo que me cuesta es abrir la boca y decirlo. Soy un poco raro...

Pero antes de nada, si usted me lo permite, y ya que me pongo a ser gracioso (quien da las gracias es gracioso, ¿verdad?), me voy a girar a agradecer su estancia aquí a todo nuestro público. Gracias por aguantar a esta estrambótica fauna autóctona de este lugar tan peculiar. Un aplauso para ustedes, si señor, ¡se lo tienen más que merecido! Y ya que estamos puestos, demosles otro aplauso (este ya lo podemos dar más bajito, ¡no vayamos a despertar a alguien!) para todos los que en algún momento han pasado por aquí, y como todo en este mundo, pasa y se va sin dejar huella ni rastro.

Tiene que ser duro para usted, señor universo, ver tanta gente pasar, durante apenas un instante de su larga vida, tanta gente. Todas las lágrimas derramadas, todo el sudor. El esfuerzo. El trabajo, El amor, El estrés... Usted no sabrá que es todo eso, claro, para usted a lo mejor son solo cifras de alfabetización. 

A mi ya me resulta durísimo imaginármelo. La verdad es que no tiene demasiado sentido tanto trabajo ni tanto estrés, ¿no?. Venía a darle las gracias señor Universo, pero me está haciendo reflexionar... Que importancia tendrá para usted un gracias...

Pero bueno, me distraigo contándole historietas y pesquisas que nadie mejor que usted conocerá y me abstraigo de lo fundamental. 

¡Al grano!

miércoles, 26 de marzo de 2014

Imagina

Querido lector…

¿Suena bien? Pues solo puedo llamarte así porque eres del afortunado 83% de gente que posee este don, espero que no lo desaproveches, cada vez que veo a alguien que lo hace os prometo que muero un poco por dentro.

Ahora, si no es mucha molestia, imagina una idea… Puede ser grande, pequeña, redonda, cuadrada, fea o bonita, puede tener cadera ortopédica e incluso si me apuras puede ser de esas que cambian el mundo que nos rodea… Puede ser cualquier cosa porque no tiene límites, si, exactamente, como la paciencia de tu madre.

Enhorabuena, ¿ha sido niño o niña? La verdad, no creo que haya sido nada, has pasado rápido por encima de este montón de letras, como siempre lo haces, no te fijas ni te paras porque la experiencia nos dice que al que se queda quieto se lo meriendan…

Llevas mucho tiempo sin pisar el freno y agradecer las cosas que das por sentadas, que por cierto se llaman así porque te sientas encima de ellas a retozar como si fueran tuyas cuando no puedes estar más lejos de la realidad… No son tuyas, y si lo son, ten la certeza de que algún día no lo serán, despierten señoras y señores, practiquen un poco más de gratitud, ese deporte infravalorado que nos obliga a rebajarnos y reconocer lo que hacen bien los demás.

“Te prometo la felicidad, simplemente agradécela” Gandhi

Siete letras, palabra llana donde las haya, del latín gratia, derivada de gratus, que no significa otra cosa que honra o alabanza, la llave de la felicidad que todo el mundo busca y pocos encuentran; la gente mete en su mochila dinero para comprar, meten zapatos para caminar, a algún loco incluso se le ocurre meter hasta un libro para leer… Pero últimamente pocos llevan en su boca esa sonrisa (fiel compañera de batallas y andanzas) y esta idea que es la que te llevará donde quieres ir.

¡Mi reino por un gracias!

Mi amigo Gandhi y un servidor, os lo prometemos de todo corazón, es más, si no quedáis satisfechos nos comprometemos a devolveros todos los gracias que abonéis, sin intereses. No nos responsabilizamos del mal uso, recuerda, los gracias no se escupen, se dejan suavemente y con cariño.

Por favor, párate en seco o en mojado, pero para y agradece todo lo que no tienes porque le da valor a lo que crees tener.

Atentamente, El Universo.

P.D: Abajo pondrá que lo ha escrito un leopardo pero he sido yo, El Universo, por dios que tontería, un leopardo escribiendo, ¿qué será lo siguiente, alguien dando las gracias?

¡Ah! Y otra cosa, gracias por aprovechar vuestro don.

LEOPARDO FRÍO

domingo, 23 de marzo de 2014

Viaje sin retorno

El otro día me crucé con una de esas curiosidades que aparecen por el Facebook de vez en cuando: Objetivo Europa (la luna, no el continente)

Se trata de un proyecto que busca llevar una nave tripulada a una de las lunas de Jupiter (concretamente a Europa). Tienen que vencer muchas dificultades pero una ya la tienen resuelta: La vuelta a casa.

Principalmente porque es un viaje sin retorno, los que vayan, salga como salga la expedición, no volverán a la Tierra. Si todo sale bien, morirán allí.


Viaje sin retorno. Palabras fascinantes y aterradoras a partes iguales.

¿Te lanzarías a un viaje sin retorno? ¿dejarías todo atrás para dar un gran salto adelante? ¿hay algo que pueda merecer la pena para tomar esa ruta?

En el fondo nuestra vida comienza con un viaje sin retorno en el tiempo. No volveremos a ser niños, no volveremos a los 15 años, estamos lanzados hacia adelante en un viaje en el tiempo del que no hay vuelta atrás. Y durante la vida tomamos decisiones que merecen tanto la pena que, nos gustaría pensar,  no hay vuelta atrás (por ejemplo, me viene a mi cabeza mi promesa scout o mi confirmación). Son momentos, decisiones, que no pueden olvidarse, aunque quisiéramos. Y que de alguna forma rompen nuestra vida, se convierten en "el primer día del resto de nuestra vida".

Las decisiones de "no hay vuelta atrás" me impresionan, tienen una fuerza sobrenatural. Cuando una persona toma una decisión así (ya sea en "qué vivir" o en el "cómo vivirlo") adquiere total poder sobre su vida ("soy el dueño de mi destino, soy el capitán de mi alma") consigue un nivel de consciencia y libertad que solo locuras como esta lo pueden dar. De alguna forma vivimos para encontrar nuestro viaje sin retorno, un viaje que desde el exterior puede parecer que nos encadena, pero en realidad es liberador pues rompe nuestras ataduras superficiales, todos los nudos creados por la rutina, la costumbre o que hemos dejado que nos impusieran, rompe la esclavitud del miedo.

domingo, 16 de marzo de 2014

¿Quién es el lobo?


Creo que es interesante plantearse, al menos para quien tenga algo de curiosidad, el por qué somos como somos, las típicas preguntas de la filosofía, de dónde venimos, quiénes somos y a dónde vamos.

La primera pregunta queda casi resuelta por los innumerables libros de historia de nuestra civilización. El "a dónde vamos" es indeterminado, desconocido. Solo podemos hacer suposiciones fijándonos sobretodo en la historia reciente y en el presente. Hay y ha habido mucha gente que se ha querido mojar mostrándonos sus suposiciones. Por ejemplo, estas ilustraciones dibujadas entre 1900 y 1910 de como sería el año 2000 que son muy graciosas e interesantes, si queréis ver más, pinchad aquí:

https://www.google.es/searchq=l%27an+2000&rlz=1C1ASAA_enES434ES435&espv=210&es_sm=122&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=DaUIU_beGa3g7Qbry4DIBQ&ved=0CAkQ_AUoAQ&biw=1366&bih=667#imgdii=_

Más actual, tenemos el como reflejaban el año 2015 en la película "Regreso al futuro II", rodada hace 25 añines, y que denota lo mucho que ha cambiado la tecnología en este cortísimo periodo de tiempo.



Todo esto sin contar los millones de libros escritos de ciencia ficción. Es cierto que prácticamente todos, estén o vayan a estar equivocados sobre el destino de la civilización, pero no dejan de ser posibles futuros que podrían ocurrir o haber ocurrido si en vez de haberse desarrollado mucho más una rama de la tecnología y de la política, lo hubiera hecho otra.

domingo, 2 de marzo de 2014

La otra cara de la moneda: cuerdas

El último vídeo que se ha propagado como la espuma por mis contactos de Facebook ha sido el ganador del Goya a mejor corto de animación de este año: cuerdas



Una historia maravillosa, repleta de magia y belleza que plantea la naturalidad y alegría con la que una niña acepta y juega con un niño discapacitado. Sin duda la admiración y difusión recibida es plenamente merecida.
Sin embargo la semana pasada llegó hasta mí la otra cara de la moneda de este vídeo. Se trataba de un mensaje de los autores pidiendo que se dejara de difundir su corto ya que había sido lanzado al mar de internet sin su autorización. Los autores, que han dedicado dos años en la creación del corto, tenían la intención de presentarlo a mas premios y concursos, un deseo que puede quedar truncado si se considera ya publicado. Conclusión: un nuevo ejemplo de la expresión "morir de éxito".  Más info AQUÍ



Este caso me hace replantearme el sentido de la propiedad intelectual. Cuando alguien crea algo bello, que llega al corazón, que transmite valores... ¿hasta que punto es dueño de su obra?, ¿debe sentirse orgulloso de que la gente se salte la ley para que su obra llegue a todos? ¿o debe ser el autor el que marque el ritmo de la obra y decida cuando hacerse pública?

Francamente, no tengo ni idea.

Lo que esta claro es que cada vez es más difícil poner puertas a este enorme campo que es internet… y eso es bueno, ¿o no?
Ahora los autores tratan de controlar la difusión de su obra que ya vive grande y libre por la red y uno a uno se van cancelando los enlaces y las subidas a canales… y surgiendo cada día enlaces nuevos.

La pregunta es: conociendo todo esto (y si eres una de esas personas que no ha visto el corto), ¿lo verás?Queda en tus manos… aquí te paso un enlace de youtube que no sé cuanto durará activo:


Yo solo puedo decirte que, si no atenta contra tu conciencia, merece la pena.

LEÓN CONFIADO

PD: Sería genial que nos comentarás tu decisión y tus razones. El debate está servido.