miércoles, 27 de noviembre de 2013

Spoilers: ¿una nueva fecha de caducidad?

Spoiler.

Que bonita, que sutil y que poderosa.

Apuesto lo que sea a que has sentido un mínimo de preocupación antes de abrir esta entrada. O por lo menos una curiosidad precavida.

Últimamente parece estar en boca de todos, inundando las redes sociales. Esa terrible verdad que se esconde entre las sombras, en posición de ataque, preparada para arruinar nuestras ilusiones al mínimo descuido: un tweet, un comentario de Facebook, una entrada en un blog o una conversación grupal de whatsapp. Otra ´ventaja´ de las tecnologías. No sé si han sido ellas o si sólo han sido las catapultas de este fenómeno. Pero hay que andarse con pies de plomo.

Es un tema muy amplio, así que me centraré en un particular aspecto de ellos: su justificación.
Y no una cualquiera, no. Una con la que me he encontrado las últimas veces en las que he tenido que lidiar con este concepto. Aquella que ha hecho salten todas las alarmas:
"Has tenido tiempo para leer/ver X libro/serie/película"

¿Qué?

Espera.

¿QUÉ?

Por favor, volved a leerlo.
¿He entendido que existe un tiempo LÍMITE para hacer cualquiera de esas actividades? ¿Es que tienen un periodo de caducidad? 

Os aseguro que he dado mil vueltas a mis libros y a mis películas y no he encontrado tal fecha. ¿Quien ha creado semejante concepto?

Voy a calmarme y a pensar tranquilamente sobre ello.

Entiendo que existan ciertos "spoilers" que se consideren ya parte de la cultura general, que incluso te miren raro si no has leído, o visto X libro/película. Hay ciertas obras, por llamarlas de alguna manera, "clásicas" que son de conocimiento popular pero de ahí a ponerle un limite temporal... no, por ahí no paso.
Porque, por encima de esta justificación, están arruinando las ilusiones de descubrir las obras por nuestra cuenta. Quienes hayáis "sufrido" algún spoiler sabréis de lo que hablo. Es más, hacen que incluso lleguemos a perder las ganas de continuar leyendo, porque, total, ya habrá alguien que me cuente el final.

Y no. No quiero eso.

No estoy pidiendo que se deje de hablar de ellos. No, por favor, ese es un derecho que espero que sigamos conservando. Estoy hablando de dejar de justificarlos por esa razón temporal. Estoy defendiendo el derecho a decidir cuando leer un libro o ver una película.

Por favor, no pongamos fecha de caducidad a las puertas de la ilusión.


Pantera Expectante

domingo, 24 de noviembre de 2013

Tronco, ¡estate a lo que estás!

Hoy no me salen las palabras y he tenido un verdadero gatillazo frente al teclado, no como el creído de mi compañero Leopardo que se divierte vacilándonos.

Así que les voy a robar un vídeo a mis compañeros de blog que alguno ya se que lo quería usar.

Espero que disfrutéis con él:


Es un claro ejemplo del impacto de las redes sociales en nuestras vidas. Ismael en este caso es una persona formada, con mujer y amigos que le quieren y un camino a sus espaldas, pero, ¿cuál es el futuro de los más jovenes?

Imaginaos como podría ser este mismo video dentro de 20 años, sobre otro chico, que en vez de llevar 3 años enganchado a Twitter, lleve 20, toda su vida. ¿Qué va a ser lo que recuerde, lo que aparezca en esa pantalla con su vida? Quizás en vez de recordar esas cenas con los amigos, esas reuniones locas de hace años, recuerde aquella vez que un twit suyo tuvo 2000 RT, o cuando un hashtag que él creó llegó a ser Trending Topic.

Ahora que los niños tienen la opción de no salir al parque y quedarse en casa con la play o el móvil, puede que no estemos tan lejos de eso...

Qué locura, ¿no? Igual van a tener algo de razón nuestros padres cuando nos dicen "deja un poco el móvil".

Donde va a quedar el placer del aire libre, de tomar un café y disfrutar de una buena conversación cara a cara, de un buen libro o de una cena con los amigos...

HALCÓN CURIOSO
       

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Gatillazo

Nunca me había pasado esto, es la primera vez, lo prometo.

Llevo mas de hora y media sentado ante un paredón blanco de 15,4 pulgadas mientras escudo mi indecente ausencia de inspiración tras un teclado que, mas que teclado parece carbón de ese que te traen los reyes, de ese que mas negro no se concibe. La única tecla que sigue obstinada en funcionar es la de borrarlo todo. ¡Ale! A la mierda, salir sin guardar...

Me parece muy raro, justo esta mañana había tenido una idea excepcional, vamos, propia de lo que yo esperaba de mí. Era un escrito de esos indelebles, sin duda destinado a pasar a la historia de la literatura. Era capaz solo con leerlo de hacerte reír, al mismo tiempo que te convertía en un buen profesional y mejor persona, todo de un plumazo. Uno de esos regalos que te devuelven la fe en todo aquello que no necesita de ticket ni de un espero que vuelvas a comprar aquí.

La verdad que me acuerdo poco del texto. Recuerdo que arrancaba como arrancan las mejores cosas, así como si nada. Un par de frases estilo sujeto verbo y predicado para fidelizar a los más lentos, alguna subordinada que comenzase a subir un poco el nivel y alguna metáfora agazapada entre líneas ya para los pocos capaces de paladear tales exquisiteces.

Supongo que enseguida entraba en una lista de traumas más o menos comunes a todo el que se cree que piensa, para acabar ridiculizándolos entre tópicos reducidos a burlas, creadas por uno que escribe y en consecuencia se cree en posesión de la eterna e inmutable verdad.

El final, bueno, el final era la excelencia reencarnada en LEDs parpadeantes. Diez líneas con salto mortal, tirabuzón y marcha atrás, para finiquitar con un poderoso adjetivo que fulminaba toda opción a replica, y dejaba en tus ojos el típico silencio que antecede a la ovación más ensordecedora.

Y todo, por supuesto, aderezado con un título fuera de serie, tan extremadamente gracioso e ingenioso que ponía a salivar al más docto entre los doctos sólo con el vergel de sensaciones que provocaba en las papilas gustativas del intelecto. Lo he visto tan claro y tan perfecto que es que hasta daba cosa escribirlo. Recuerdo la sensación de pensar que lo podía echar todo por tierra solo con mirarlo. Ya me entiendes, la fragilidad de la obra de arte, los genios que me estén leyendo sabrán de lo que hablo. El resto, nada, a por uvas.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Nuestro mayor miedo

Hoy os traigo un vídeo de la película "Coach Carter". Esta película está basada en la historia real del entrenador de baloncesto del Richmond High School, Ken Carter. Un hombre que cogió al descarriado equipo de los Richmond Oilers y lo convirtió no sólo en un equipo ganador sino también en un grupo de jóvenes con un futuro académico y alejado de las calles. Eso si, utilizando unos métodos poco convencionales y muy estrictos.

En el momento del vídeo los padres le han obligado a que deje jugar a sus hijos por lo que el entrenador Carter no está de acuerdo y dimite.


" Nuestro mayor miedo no es que no encajemos. Nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada. Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que más nos asusta. Empequeñecerse no ayuda al mundo; no hay nada inteligente en encogerse para que otros no se sientan inseguros a tu alrededor. Todos deberíamos brillar como hacen los niños; no es cosa de unos pocos, sino de todos.

Y al dejar brillar nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia libera automáticamente a otros. Señor quiero darle las gracias, me ha salvado la vida"

LOBO AFABLE


miércoles, 13 de noviembre de 2013

La primera batalla

- ¿Qué vas a hacer al respecto?
- Luchar, lucharé
- ¿Por qué vas a luchar?
- Es lo que deberíamos hacer todos, luchar contra todos esos secretos a voces de los que nadie habla pero que todos sabemos.
- ¿Crees qué eres el único que ha decidido luchar?
- No, hay mas, en realidad todo el mundo es un luchador, todo el mundo sabe manejar “el arma”.
- Pero, ¿cuántos deciden luchar?
- Pocos
- ¿Cuántos consiguen alguna pequeña victoria?
- Aun menos
- ¿Y cuántos vencedores no acaban dejándose llevar al bando contrario?
- Eso que mas da, yo lucharé
- ¿Crees que estas entre aquellos que están por debajo de pocos, por debajo de “aun menos”?
- Sí...
- Escúchate a ti mismo, ¿realmente crees que sabes manejar “el arma”?
- Está bien, no me creo que sea uno de esos por debajo de “aún menos”
- Entonces, ¿qué conseguirás luchando?
- Probablemente, nada...
- ¿Vas a luchar por nada entonces?
- No, supongo que no
- Ven conmigo pues, te enseñare a usar “el arma” para defenderte, y deja las luchas para otros.
- No, yo deseo luchar, lucharé hasta el final y si es necesario lucharé por nada.
- ¿Has pensado en la gente que te rodea, que te quiere?, ¿crees que no se sentirán desgraciados por verte luchar por nada?
- Si, a lo mejor..., es posible
- ¿Y es qué acaso no te importan?
- Claro que me importan, en gran parte lucho por ellos.
- Oh, claro, ¿crees que debes luchar por el bien de alguien, sabiendo que se sentirá algo más que desgraciado porque tu inicias esa búsqueda?
- ...

domingo, 10 de noviembre de 2013

Una sesión con el psicólogo

Hoy, queridos lectores, para amenizar vuestra tarde de domingo, os traigo un vídeo extraído de una escena de una película que me recomendaron encarecidamente. Pero que no cunda el pánico. Sé que la última vez que publiqué una reflexión sobre cine me llovieron críticas de todo tipo, sin embargo el objetivo de esta entrada no es reavivar aquella polémica. Simplemente quiero que disfrutéis de este monólogo como yo lo hice en mi día.

Os daré algunos datos sobre la película, para que no veáis el vídeo sin información previa. Cuenta la historia de Will, un joven carismático y rebelde, cuya vida está fuertemente marcada por la pérdida de sus padres, y por haber sufrido una infancia dura en diversos hogares de acogida, donde en ocasiones fue maltratado. Propenso a meterse en problemas, Will ha tenido varios encuentros con la justicia, desencadenados, en la mayor parte de las ocasiones, por actos vandálicos que planea con su grupo de amigos. Sin embargo, Will posee una mente prodigiosa, y su gran refugio son los libros, gracias a los cuales ha adquirido un conocimiento impensable para un chaval que trabaja como empleado de la limpieza en la universidad.

La vida de Will da un giro inesperado cuando, a través de un profesor de matemáticas que se ha fijado en él y pretende explotar su insólito potencial, conoce a Sean, un psicólogo. Con la voz de la experiencia, él intentará abrirle los ojos para que abandone su actitud, para que sea capaz de expresar sus sentimientos abiertamente y, en definitiva, para que se dé cuenta de lo que realmente es importante en la vida. 

Por ahí van los tiros…espero que os guste.


Así que, recordad: en nuestras vidas somos nosotros los que definimos nuestra personalidad; somos nosotros los que debemos formar nuestras propias ideas e iniciativas de acuerdo a lo que nos dicte nuestro corazón. Como diría Robin Williams, somos nosotros los que movemos ficha.

RATÓN COMPROMETIDO

miércoles, 6 de noviembre de 2013

El sombrero de copa

Aquí os dejo una pequeña reflexión de mi querido escritor Jostein Gaarder, un gran filósofo y escritor que no hace más que retar nuestra curiosidad con cada una de sus palabras.


"Uno de los viejos filósofos griegos que vivió hace más de dos mil años pensaba que la filosofía surgió debido al asombro de los seres humanos. Al ser humano le parece tan extraño existir que las preguntas filosóficas surgen por sí solas, opinaba él.

Es como cuando contemplamos juegos de magia: no entendemos cómo puede haber ocurrido lo que hemos visto. Y entonces nos preguntamos justamente eso: ¿cómo ha podido convertir el prestidigitador un par de pañuelos de seda blanca en un conejo vivo?

A muchas personas, el mundo les resulta tan inconcebible como cuando el prestidigitador saca un conejo de ese sombrero de copa que hace un momento estaba completamente vacío.

En cuanto al conejo, entendemos que el prestidigitador tiene que habernos engañado. Lo que nos gustaría desvelar es cómo ha conseguido engañarnos. Tratándose del mundo, todo es un poco diferente. Sabemos que el mundo no es trampa ni engaño, pues nosotros mismos andamos por la Tierra formando una parte del mismo. En realidad, nosotros somos ese conejo blanco que se saca del sombrero de copa. La diferencia entre nosotros y el conejo blanco es simplemente que el conejo no tiene sensación de participar en un juego de magia. Nosotros somos distintos. Pensamos que participamos en algo misterioso y nos gustaría desvelar ese misterio.

P.D. En cuanto al conejo blanco, quizás convenga compararlo con el universo entero. Los que vivimos aquí somos unos bichos minúsculos que vivimos muy dentro de la piel de conejo. Pero los filósofos intentan subirse por encima de uno de esos finos pelillos para mirar a los ojos al gran prestidigitador".

(El mundo de Sofía, Jostein Gaarder)

Y tú, ¿cuánto has escalado por los finos pelillos del conejo?

PANTERA EXPECTANTE

domingo, 3 de noviembre de 2013

Problemas del sistema, parte 1: ¿Sinergia?

Buah, da gusto entrar en el blog ahora, nueva temporada con energías renovadas, 53 "me gusta" en facebook. Es entrar y llenarse de confianza en uno mismo. Que si superación personal con J. K. Rowling, que si regalitos del leopardo, que si no hay mal que por bien no venga... Estamos on fire.

Asi que aquí vengo yo, a haceros recapacitar sobre ideas que no van a durar más de dos horas en vuestra cabeza, aunque estaría bien que se empezasen a tomar en serio. Os aviso desde ya que se trata de una entrada algo larga. Traigo varias cosas, pero todas van de lo mismo. Y es deprimiros un poco, así que si no queréis entristeceros no le deis a "Más información" y bajad un poco más a las siguientes entradas.

El caso es el siguiente: vivimos en una sociedad insostenible. Individualmente no somos nada, todos nos sentimos pequeños y que con nuestros actos no podemos cambiar nada. Nada. Ya os he dicho que en esta entrada no os iba a motivar. Pero es cierto, no somos más que una gota perdida en una gran piscina, junto con otras siete mil millones de gotas. Por eso el titulo es sinergia. Pues el poder de la sociedad es inmensamente desproporcionado en comparación al de la gota. El ser humano cuando se asocia es cuando es realmente algo a tener en cuenta, y justo esto es lo que está pasando. Pero, ¿es ésta la sociedad que queremos? Me apuesto algo a que tu respuesta es "no", siempre puede ser más justa, más equitativa, más más más...

Pues a mí me gustaría irme al otro lado ahora, yo no quiero que la sociedad sea más, quiero que sea menos. Menos destructiva y dañina, ya no con lo que esta dentro de ella, tema del que ya estamos más que concienciados, sino con lo que esta fuera de la sociedad.

Justo estaba buscando algunas frases con las que ilustraros y me topé con este video, que me viene al pelo. Para que capteis mejor la idea del mensaje lo ideal sería que cojieseis un papel y un boli, y cada vez que escuchaseis una frase que os impacte u os llame la atención, pausaseis el video y tranquilamente la escribais.