viernes, 28 de junio de 2013

La otra cara de la moneda: de una pequeña reflexión a otra un poco mayor

Hace unas días nuestra querida Pantera Expectante compartía con nosotros esta entrada:
Y entre líneas dejaba caer una importante decisión... alguien cercano había elegido hacerse vegetariano.

Quiero dejar aquí un vídeo que va un poco más allá que el del entrañable niño portugués. Por si alguien no conocía la diferencia entre vegetariano y vegano puede venirle bien...

¿Cuales son las motivaciones de fondo ante una decisión así y donde poner nuestro límite? Disfrutadlo.


LEÓN CONFIADO

lunes, 24 de junio de 2013

La pregunta más importante

Durante mi segundo semestre en la escuela nuestro profesor nos hizo un examen sorpresa.

Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que llegué a la última: ¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?

Seguramente esto era algún tipo de broma.

Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, con el cabello oscuro, tenía como cincuenta años, pero, ¿cómo iba yo a saber su nombre? Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco.

Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen.

"Absolutamente", dijo el profesor. "En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Ellos merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan: ¡Hola!"

Yo nunca olvidé esa lección. También aprendí que su nombre era Elena.

TODOS SOMOS IMPORTANTES

LOBO AFABLE

viernes, 21 de junio de 2013

El efecto pizza

Este término lo acuñó el indólogo británico. Gavin D. Flood, a partir del fenómeno de la popularización de este delicioso alimento. La pizza original era un pan al horno caliente que fue exportado desde Italia a América por los inmigrantes italianos. Tras adornar la receta con ingredientes diversos se hizo famosa en América. Volvió a su patria original, donde se convirtió en plato nacional y la procedencia que todos le atribuimos.


Es decir, a partir de la popularización en un país o cultura extranjera se da a conocer un producto o unas ideas.

Otro ejemplo más cercano a nosotros es el de la sidra: en el s. XIX la expansión por los mercados nacionales e internacionales dio a conocer el producto fuera de Asturias provocando la fuerte vinculación entre el nombre de “Asturias” y el de “Sidra”.

Esto me hace plantearme hasta qué punto es necesario que algo tenga que salir de su entorno original para que se reconozca su valor. ¿Realmente es necesario? Efectivamente, a veces esto es así como he ilustrado en los ejemplos anteriores.

Pero es cierto que otras veces, una vez que los productos y las ideas han salido, no vuelven o no son aceptadas en su lugar de origen.  Esto ocurrió con Sixto Rodríguez, músico y compositor estadounidense que tuvo que renunciar a su carrera después de fracasar en su intento de hacerse un nombre en la escena musical estadounidense. Sin embargo, a pesar de ser relativamente desconocido en su país natal, a mediados de los años 70 sus álbumes comenzaron a ser muy difundidos en países como Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia.

Con esto, lo que quiero mostrar es que, en muchas ocasiones no controlamos o no podemos controlar que un producto, o un hecho lleguen a ser conocidos. O  cuales son las motivaciones que llevan a ello. ¿Originalidad? ¿Azar? ¿El lugar y el momento adecuado?

Ahí lo dejo.

PANTERA EXPECTANTE

martes, 18 de junio de 2013

Paisajes de un lugar llamado mundo


Seguro que más de una vez os han mandado algún correo con unas fotos de atardeceres impresionantes, bosques encantados, montañas inexpugnables, lagos de cuento o costas de infarto. Miramos esas fotos con dulzura, apreciamos sus detalles, añoramos su inocencia, nos enamoramos de su color y tres segundos después, ¡clic!, siguiente foto.



Eso es lo que dura la imagen en nuestra retina, tres segundos. Tan pronto nos encandila como nos hemos olvidado de ella. Quizás, si tenemos un día sensible o si realmente una imagen nos llega al corazón, la guardamos y la ponemos de fondo de escritorio. Esa cosa que nos gusta tanto y que vemos casi todos los días.

A mi también me gustan y me encandilan. Pero me gusta más vivirlas. Y para vivirlas no hace falta irse a Islandia ni a Bora Bora (aunque obviamente allí es más fácil :P ), basta con apreciar esos instantes de belleza que ocurren diariamente a nuestro alrededor. 

sábado, 15 de junio de 2013

El lado "brillante" de la vida

En la entrada de hoy me gustaría enseñaros un vídeo; bueno, en realidad lo que quería compartir con vosotros es la canción que en él se muestra, y el mensaje que en ella se transmite.

Lo más probable es que muchos la conozcáis ya, pues forma parte de la banda sonora de una película que, en su tiempo, tuvo bastante éxito. Tal vez se os venga una sonrisa a la cara cuando la recordéis.


Y es que, en mi opinión, la mejor actitud ante la vida es afrontarla con alegría y optimismo, aunque eso signifique poner buena cara cuando las cosas no te vayan demasiado bien. A veces, la mejor cura para los males es una sonrisa, o un silbido, como argumenta el jovial compañero de Brian.

A raíz de todo esto, os invito a que os hagáis una pregunta: ¿cuál es el objetivo del hombre en la vida? Una cuestión sin duda bastante filosófica, ¿verdad?

Pues bien, mi respuesta sería que lo que todos buscamos y anhelamos, aunque no lo reconozcamos o no nos demos cuenta, es nuestra felicidad, y la de aquellos que nos rodean.

Y yo diría que la mejor forma de conseguirla es “mirando en el lado brillante de la vida”, sin dejar que las preocupaciones nos sobrepasen.

Así que mi consejo es que cada vez que no tengáis un buen día recordéis esta melodía tan pegadiza, seguramente os ayudará a levantar los ánimos.

RATÓN COMPROMETIDO

miércoles, 12 de junio de 2013

Pasión

La verdad es que en Europa se come por pura supervivencia, la gente no se sienta en familia ni disfruta de una buena comida, no invierten ni un segundo de su tiempo en que aquello que se llevan a la boca sea un deleite para los sentidos…

A mi me encanta cocinar, me recuerda a la expresión italiana: l’arte d’arrangiarsi, el arte de sacar algo de la nada…

Pero, como todo, la cocina no trata de la pasión. La pasión es algo que tendemos a sobrevalorar, en la que seguro colocamos demasiada importancia. La pasión es inconstante y con altibajos. Para mi esto trata sobre el deseo. Si tienes el deseo constante e invariable de ser un cocinero, entonces serás un gran cocinero. Si sólo trata de la pasión, a veces serás bueno y otras no. Tienes que ser capaz de entrar en tu cocina con un fuerte deseo. Con pasión, nada más ves los primeros brotes de espárragos en la primavera, te apasionarás sobre ellos, los llevarás con cuidado a tu cocina…pero tres semanas después habrás visto los espárragos todos los días y la pasión habrá desaparecido. ¿Qué te hará tratar los espárragos de la misma forma? El deseo.


LEOPARDO FRÍO

domingo, 9 de junio de 2013

Si pusiéramos huevos...

Estoy completamente seguro de que la madre naturaleza se ha equivocado con nosotros.

La evolución, con sus mutaciones, ha ido dotando a los animales de ventajas con respecto al entorno. Clásicos ejemplos como el cuello de la jirafa o las garras del león son sólo una pequeña parte de cambios de los que nacieron nuevas especies de seres vivos con mayores posibilidades de supervivencia. Y es que, como decían en Jurasic Park, “la vida se abre camino”.

Unas de las mejoras más importantes en el sistema de reproducción fue la aparición de los mamíferos. De la puesta de huevos, donde el vástago quedaba expuesto a los agentes externos, incluso durante la gestación, se dio el gran salto al mamífero. La fecundación y la gestación se producía en uno de los lugares más seguros del mundo para el animal que estaba a punto de ver la luz: el seno materno.

Pero la ingenua madre naturaleza, que después nos dotó de dedos prensiles y de inteligencia, no se dio cuenta de que el ser humano no debería haber sido mamífero... nunca pensó que el peligro para la criatura en formación pudiera estar en sus propios padres.

Pensemos cómo cambiaría nuestra perspectiva sobre el aborto si pusiéramos huevos:

¿Cuánta gente que aborta sería capaz de lanzar el huevo que acaba de poner contra un muro?

Si les dijeran a las madres de un embarazo inesperado que no van a tener que “cargar” con el bebé durante 9 meses en su seno... ¿sería más fácil donar en adopción al huevo?
¿Los científicos considerarían ser vivo al huevo fecundado o cuando hace eclosión?

¿Los hombres seríamos más conscientes de nuestra responsabilidad de padres al cuidar al huevo a medias con la madre hasta que nazca el pollo?

jueves, 6 de junio de 2013

Una "pequeña" reflexión

Alguien toma la decisión de hacerse vegetariano y me llega este vídeo a las pocas horas. ¿Casualidad? Puede ser.


PANTERA EXPECTANTE 

lunes, 3 de junio de 2013

Iconoclasia huérfanos

Todos mis parientes, amigos, la gente con la que converso puntualmente, lo que leo en los periódicos y todo a mi alrededor me dice que estamos todos irreversiblemente hartos de ser administrados por una cleptocracia incompetente.

Miro a mi alrededor y no encuentro punto alguno donde poner mi energía, mi generosidad o mi capacidad de sacrificio para sacar a España del atolladero. Los problemas de España son muchos, pero entre 45 millones de ciudadanos la cosa no pasa de ser un apretoncillo.

El problema es que no me fío de nadie: de los partidos, en absoluto; de sindicatos, menos aún. ¿De quién nos podemos fiar?¿A quién o a qué podríamos apoyar? Este seria el momento de volver los ojos hacia la intelectualidad, hacia pensadores, de preguntarle a la gente excelente que es lo que proponen para salir de este marasmo. Pero la Transición consiguió hacer a todos los españoles iguales, con lo que nos hemos quedado sin ese recurso, hemos castrado nuestra capacidad de admirar a quienes generan ideas alternativas, y por ello nuestra sociedad mantendrá el nivel intelectual de Gran Hermano. Estamos huérfanos de inteligencia y nos sobra verborrea vacua.

LOBO AFABLE