domingo, 28 de abril de 2013

¿Originalidad? ¿Dónde?

No me hago responsable de los efectos secundarios que pueda provocar la siguiente revelación. Sólo una advertencia: después de haberlo leído puede que os sintáis decepcionados con la capacidad imaginativa del ser humano.  O no. Ya lo dijo Manuel Vicent, “El que busca la verdad, corre el riesgo de encontrarla”.

Queridos lectores: la figura del “héroe” en todas las historias es universal con independencia de épocas y culturas. Todos los relatos son el mismo relato a través de infinitas versiones. Ese “héroe” adopta una cara diferente según la historia de que se trate. Y para rematar, atraviesa siempre las mismas fases de un ciclo denominado “viaje del héroe”.

Las imágenes de la versión básica, héroes jóvenes que reciben espadas mágicas de manos de sabios magos para luchar contra dragones en cuevas profundas, no son más que símbolos.

Esta teoría fue formulada por el estadounidense Joseph Campbell en su libro “El héroe de las mil caras” publicado en 1949 y que ha causado un gran impacto en el arte de narrar historias. La tesis que desarrolla es sobre el tema más frecuente en la tradición oral y en la literatura editada: el mito del héroe. En su estudio descubrió que, en el fondo, todos los mitos responden a la misma historia, contada una y otra vez en infinitas versiones, que en el arte de narrar historias, deliberadamente o no, se siguen las antiguas fórmulas del mito, y que todas las historias pueden ser entendidas en términos de mito heroico.

Los relatos construidos sobre el modelo del mito del héroe poseen un atractivo que puede ser experimentado por cualquiera y reflejan las preocupaciones básicas. Todos ellos se hacen las mismas preguntas: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy tras la muerte? ¿Qué es bueno y qué es malo? ¿Cómo será el mañana? ¿A dónde se fue el ayer? ¿Hay alguien ahí fuera? Los principios encerrados en la mitología, descubiertos por Campbell, pueden servir para entender casi todos los problemas humanos. Es un instrumento poderoso para una conexión efectiva con el gran público.

Y aquí es donde entra la gran industria. En 1985, Christopher Vogler escribió y difundió en Hollywood una monografía de 15 páginas titulada “Guía para entender “El Héroe de las Mil Caras” de Joseph Campbell” donde sintetizaba los estudios de Campbell y enumeraba las fases del viaje del héroe, que Campbell incluía en el IV capítulo de su obra “The keys”. Así, aplicaba las doce etapas que marcan toda forja del héroe a la estructura del guion cinematográfico.

No se trata de un “manual de instrucciones” ni una “guía estricta” sino un camino antiquísimo, flexible y duradero a la hora de construir y contar historias. Antes de conocer esa “fórmula”, quiero que elijáis una película o un libro, da igual cual, servirá perfectamente. Con la trama en vuestra mente, leed y comparad.


LAS DOCE ETAPAS DEL VIAJE DEL HÉROE:
1. El mundo ordinario. El héroe se encuentra en su existencia cotidiana, nada exótica.
2. La llamada a la aventura. Se produce un reto que rompe la monotonía y sitúa al futuro héroe ante los riesgos de su empresa (incluso en las comedias románticas puede ser el momento en que el héroe capta la primera señal de ese alguien especial sobre el que centrará su atención).
3. El héroe indeciso. El héroe percibe el peligro de lo desconocido antes de embarcarse en la aventura.
4. El sabio anciano. Instructor o mentor del héroe que ya conoce el camino y que anima al protagonista antes de embarcarse en la aventura o bien en el transcurso de las peripecias.
5. Dentro del mundo especial. También llamado “primer umbral”. El héroe acepta el reto y se aventura en el ambiente extraño y peligroso. El compromiso es definitivo, no hay marcha atrás. El umbral puede ser físico o no.
6. Peligros, amigos y enemigos. Surgen necesariamente a medida que el héroe se adentra en el mundo especial. Va recogiendo la información que necesita para llevar a cabo su misión.
7. La gruta abismal. También llamado “segundo umbral”. El héroe penetra en un recinto peligroso, el corazón del mundo especial, para encontrar un objeto relacionado con la misión. Casi siempre se encuentra en las profundidades.
8. La prueba suprema. Continuación del estado anterior. Llegado a la “gruta abismal”, el héroe se enfrenta a su pesadilla más temida y sufre una experiencia de muerte. Es un descenso del héroe a los infiernos.
9.   La espada. Así se denomina el objeto preciado que el héroe consigue en la gruta abismal una vez superada la prueba de muerte. Puede tratarse de un tesoro, un elixir o una persona de especial importancia para la misión. En ocasiones, el trofeo sólo consiste en sabiduría para la victoria.
10. El camino de vuelta. También llamado “tercer umbral”. El héroe está apunto de saborear el éxito de su misión, pero todavía no ha salido del mundo hostil. Se desatan las fuerzas del mal contra él, dispuestas a arrebatarle el trofeo y a no dejarle escapar con vida. En los guiones de aventuras suele propiciar secuencias de persecución.
11. La resurrección. También llamado “cuarto umbral”. El héroe vuelve a enfrentarse a la muerte para renacer en una última prueba, antes de regresar a su hogar con la misión cumplida. Las tinieblas lanzan su última ofensiva antes de sucumbir definitivamente. La conversión del protagonista en héroe llega a su plenitud.
12. Regreso con el elixir. El protagonista vuelve a su mundo convertido en héroe y regresa con un elixir o un tesoro vitales para su comunidad. A veces es una enseñanza, sabiduría o la libertad de los suyos. Los protagonistas no vuelven a ser los mismos.



¿Sorprendidos? Pues no queda todo ahí.

Esta premisa dramática también permite subtramas. Una de las más habituales es la relación entre maestro y discípulo. Pero también se puede remplazar por otra de amistad o de amor. Aquí ya depende del criterio que utilice el constructor de la historia.

El viaje del héroe también supone un cambio en la historia interior del personaje, que necesariamente repercute en su arco de transformación (aquí intervienen las enseñanzas del maestro y la vivencia de la propia aventura). Al final del viaje, el héroe regresa al hogar de donde partió y donde ya es otro personaje, puede que se convierta en leyenda, pero sabe que no debe apropiarse del bien que ha conseguido para otros. Ni siquiera para su propia fama.

Por supuesto se debe evitar tomar esta guía con demasiada rigidez pues se llegaría a una estructura artificiosa y resultaría por lo tanto, demasiado obvio. Para ello el viaje del héroe puede cubrirse con detalles de una historia personal. Para que la estructura no llame la atención, muchas veces no se siguen en el mismo orden las etapas e incluso algunos estadios pueden eliminarse o modificarse sin que pierdan su fuerza. Lo que importa y debe permanecer son los valores del mito.

Podéis probar a buscar el mito del héroe en dramas contemporáneos, comedias, romances o aventuras de acción. En todas ellas se sustituyen los equivalentes modernos por figuras simbólicas y herramientas de la historia del héroe. El mito puede emplearse para contar la historia más simple o el drama más sofisticado. Los arquetipos básicos admiten combinaciones, pero también pueden fragmentarse en otros personajes a su vez, para mostrar diferentes aspectos de la misma idea.

Así pues, el mito del héroe es infinitamente flexible, se puede variar todo lo que se desee sin que por ello pierda su condición. La originalidad, entonces, se reduce a ocultar una estructura que seguirá presente en las historias y cuentos de todas las culturas.

PANTERA EXPECTANTE

9 comentarios:

León Confiado dijo...

Me encantaría planificar la ambientación de un campamento con esta estructura. Creo que tiene el éxito asegurado...

Clan Khronos dijo...

Buena idea!! :D

Leopardo Frio dijo...

Por el mismo razonamiento que poco originales somos los humanos tenemos todos orejas y ojos y piernas y huesos que en todos están en la misma extraña posición... Es la simpleza llevada al extremo, por ejemplo a mi no me parece lo mismo que una persona sea inteligente que sea lista, son matices y enriquecen la vida... De todos modos piensa en kvothe y en como no coincide.

Pantera Expectante dijo...

Te estas contestando a ti mismo. Creo que no has leido bien los últimos párrafos. Sí, todos tenemos orejas y ojos y piernas y huesos, pero cubrimos esa "estructura básica" con los matices personales de cada uno : grandes, pequeños, azules, marrones...etc.
Si está explicación no te convence tomaré a Kvothe como ejemplo, pero creo que te has adelantado al tomar una trilogía, que aún no sabes como va a terminar y que, evidentemente, no han tenido porque completarse todas las etapas. Pero te voy a demostrar que, en lo que recuerdo de historia, se han dado etapas del héroe.
En el Nombre del Viento se ven claramente:
El libro comienza "in medias res". Podría inlcuso ser la 12º etapa, pero, cómo no se la historia completa, no puedo saberlo. Además las etapas se pueden alterar. Pero lo que es "la historia" comienza más adelante.

Esta comienza en los duros años de la infancia de Kvothe como miembro de una familia de artistas itinerantes. Estamos pues, en la 1º etapa. El mundo ordinario.
Conoce a Abenthy, mago y arcanista, cuando lo ve llamando al viento le invita a que se una a su troupe. Este descubre en Kvothe un talento natural y decide convertirse en su primer maestro. Esa es la 4º etapa, que como he puesto, pueden cambiarse de orden. Y por supuesto, pueden repetirse.
Sus padres son asesinados por los Chandrian. Esta es la 2º, la llamada a la aventura.
A partir de aquí se ve obligado a pasar tres años mendigando en Tarbean dónde deberá soportar duras condiciones para poder sobrevivir. La historia evoluciona hasta un repentino suceso que le obliga a cambiar su vida. Es decir, momento de la 3º etapa: el héroe indeciso. Sufre una serie de acontecimientos y retos que llevan al protagonista a viajar a la Universidad, donde estudiará para convertirse en un gran arcanista.
En el momento de su entrada en la Universidad esta entrando en la 5º etapa, el mundo especial.
Tendría que volver a leerme el libro para seguir mostrándote que SÍ coinciden. Pero creo que tú conoces mejor la historia que yo y que podrás continuar la demostración por tu cuenta.

Todo esto ha demostrado que, el verdadero mérito, lo tiene Patrick Rothfuss por haberte ocultado tan bien esta estructura.




Leopardo Frio dijo...

a vale ya lo he entendido, entonces el "mérito" esta en que ha visto algo evidente como que todos tenemos ojos no?
Bueno pasemos a kvothe:
1º vida ordinaria: si se llama ordinario a viajar por todo el mundo como artista itinerante y estar en permanente contacto con gente tan variopinta... no lo veo en eso una vida ordinaria
2º Abenthy no decide ser su maestro, kvothe que es un metomentodo no hace mas que preguntarle y preguntarle, pero vamos que por mentor puede tener a su padre a su madre al cazador que le enseña a cazar: en esencia no es mas que un profesor normal y corriente.
3º Llamada a la aventura quedarse sin nadie conocido en la faz de la tierra? si lo quieres ver así nunca voy a querer ser aventurero.
4º No hay un terrible suceso que le obligue a cambiar de vida en tarbean, toda su vida ha soñado con la universidad y cuando tiene dinero se va a aprender mas sobre los chandrian.
5º Kvothe no acepta ningún reto, como he dicho antes quiere ir a la universidad desde pequeño.
Lo siento pero me he vuelto a leer las etapas y no me cuadra nada ninguna. Puedes decir que me las he tomado al pie de la letra, pero por la misma razón yo puedo decir que todos somos iguales y si encuentras alguna diferencia esque te lo has tomado todo al pie de la letra.

Pantera Expectante dijo...

Vuelvo a insistir en la idea de que la HISTORIA NO ESTÁ ACABADA. Pero aún así te lo volveré a explicar. Y te incluiré fragmentos de lo que he explicado en la entrada y que, por lo visto, no has entendedido bien o no he explicado lo suficiente. No me importa extenderme para que entiendas a lo que me refiero.
1. El mundo ordinario. Es aquel que para el héroe es lo normal. No para lo que nosotros es normal. Es decir, que si la historia está ambientada en un mundo fantástico que para el héroe es normal, es su mundo ordinario. En el caso de Kvothe su mundo está ambientado en un mundo fantástico medieval donde lo normal y lo que ha conocido desde siempre es la vida itinerante (que creo que contrasta bastante con la vida en la Universidad).
2. No se especifica cómo se conoce al "maestro", "sabio" y además -Los arquetipos básicos admiten combinaciones, pero también pueden fragmentarse en otros personajes a su vez, para mostrar diferentes aspectos de la misma idea- Es decir, pueden existir varios personajes que cumplan esta función.
3. Te menciono varios ejemplos donde se da esta circunstancia: Harry Potter, Stars Wars, El Hobbit... todos los héroes de estas historias han vivido una circunstancia que les ha abierto los ojos a la aventura. Y por supuesto no es quedarse sin nadie en la faz en la tierra y si es asi, es sólo un periodo, mas adelante está la fase 6º "Peligros, amigos y enemigos" dónde ya no estará solo.
4. No recuerdo bien esa parte de la historia. Pero estoy segura de que el hecho de conseguir el dinero es importante,
5. ¿Perdón? Creo recordar que tiene que pasar una "entrevista" para poder acceder a la Universidad. A eso me refiero.

Te recuerdo lo que he puesto ahí arriba:
"Por supuesto se debe evitar tomar esta guía con demasiada rigidez pues se llegaría a una estructura artificiosa y resultaría por lo tanto, demasiado obvio. Para ello el viaje del héroe puede cubrirse con detalles de una historia personal. Para que la estructura no llame la atención, muchas veces no se siguen en el mismo orden las etapas e incluso algunos estadios pueden eliminarse o modificarse sin que pierdan su fuerza. Lo que importa y debe permanecer son los valores del mito."

Y si mi razonamiento sigue sin convecerte y quieres ver más ejemplos, pincha en el siguiente enlace:
http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CDAQFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.ecam.es%2Farchivos%2F1233770888-RE.doc&ei=2NmEUZrkI8rA7AakiIHYDw&usg=AFQjCNF8kDgOS2ooO6S938KtEQe5AxeU9w&sig2=Qu78Tn4oHi9bhCR4MEHxIQ

Halcón Curioso dijo...

Tu misma nos estas dando a entender en que las combinaciones de esas etapas se pueden contar a millares, que incluso puedes omitir una o varias por lo que aunque todas sigan cierta estructura abstracta y flexible, esos millones de combinaciones no tachan de poco original una obra, sino al contrario, pocas historias fantásticas tendrán estructuras parecidas, como por ejemplo las que ya has citado: Harry Potter, el Hobbit, Star Wars, y Crónica de un Asesino de Reyes, si las analizas desde el punto de vista de las 12 etapas veras que ninguna de ellas tiene la misma secuencia ni las mismas etapas. ¿A eso es a lo que llamas poco original?

Pantera Expectante dijo...

A lo que me refiero es que vamos a encontrar estas etapas en las historias. El orden, el número y las combinaciones de ellas entra dentro de la "originalidad" de la obra, además de todo lo que puedan llegar a recubrirse para "ocultarlas".

Anónimo dijo...

Yo he vivido una escuela de Héroes, un campamento en el que los héroes conseguían sus armas más valiosas : unas botas, una pañoleta, un cererbro o un corazón.

Como indicas : "Lo que importa y debe permanecer son los valores del mito." Quizás es que estamos rodeados de más héroes de los que nos pensamos !! ;D

¿Y tú eres un héroe ?


Buena caza y largas lunas desde los madriles

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